6° SH-SE UNIDAD 2

“El Uruguay durante el primer batllismo”


REPARTIDO N° 1.

Aparicio Saravia, la piedra en el zapato de José Batlle y Ordóñez


          “Para mantener en alto el espíritu de su gente, Aparicio comenzó a recorrer de este a oeste la línea de fuego, como varias veces, lo había hecho, por detrás de las avanzadas tendidas en guerrilla y por delante del grueso de las divisiones que combatían. “¡Vamos, muchachos, firmes!”, decía a los tiradores, y éstos respondían con entusiasmo: “¡Viva el General Saravia! ¡Viva el Cabo Viejo!” Inconfundible con su sombrero y su poncho blancos, sobre el enorme caballo tostado, lo seguían en fila a pocos metros su abanderado Germán Ponce de León tremolando la señal nacional, el oficial brasileño Eustaquio Vargas y los ayudantes Juan Gualberto Urtiaga y Mauro Saravia, su hijo de 16 años.
          Pasaba frente a la división 9, cuyo jefe era Nepomuceno, cuando su pingo escarceó bruscamente: una bala lo había herido en la paleta.
          A pocos pasos, recibió un segundo proyectil. No había alcanzado a recorrer cien metros más, cuando su jinete lo sofrenó de pronto. Una tercera bala había alcanzado al General en la cintura, traspasándole el vientre de izquierda a derecha. Urtiaga y Mauro galopan hacia él, que procuraba continuar la marcha pero se inclinaba ya sobre la cruz del caballo.
          -No es nada- les dijo; y después:
          -Que no se den cuanta los compañeros que estoy herido.
          Entre ambos lo desmontaron y lo tendieron en el suelo. En ese momento llegaba Nepomuceno, que había visto lo sucedido. Ya unos cuantos soldados rodeaban al grupo; uno de ellos relató luego que el General trataba de sonreír pero se iba poniendo terriblemente pálido; la hemorragia era abundantísima y enrojecía los cojinillos sobre los que estaba reclinado, con la espalda reposando sobre el pecho de un oficial sentado detrás suyo.
          La muerte de los héroes no puede ser como la de los demás hombres. Para el pensamiento mítico, sólo los dioses o la traición pueden vulnerarlos. Desde que se conoció la herida y muerte del caudillo, brotaron las versiones, verosímiles unas, claramente fantasiosas otras. Una cosa puede darse por cierta: no fue una bala perdida la que hirió. Gente hubo que se glorió de aquel tercer disparo; supuestos campeones argentinos de tiro que afirmaron haber recibido ofertas del gobierno uruguayo para desempeñar “misiones especiales”; elementos colorados que se habrían infiltrado en las filas revolucionarias para herir a los jefes a mansalva.
          Pero tal vez la explicación sea mucho más simple. Ya sabemos que el General se ofrecía, como blanco; a 200 metros, no podía dejar de reconocerlo y concentrar el fuego sobre él; eso explicaría que los de su comitiva quedaran ilesos. Muchas veces había desafiado a la muerte, y ella, por fin, aceptó el reto”.

Celiar Enrique Mena Segarra “Aparicio Saravia, las últimas patriadas”.
Colección Historia Uruguaya. Los hombres. Nº 12. E.B.O. 1981. págs. 156-157.


Esta respuesta debe ser elaborada luego de mirar el Documental de, "A lanza y máuser: Aparicio Saravia y Batlle y Ordóñez" (Parte 1 y 7)

1- Comparte las distintas opiniones sobre Aparicio Saravia. Fundamente su respuesta.
2- ¿Qué significa que: la Batalla de Massoller estaba ganada por el ejército revolucionario de Aparicio Saravia, y fue perdida por una bala?  


El reformismo en vez del batllismo

          "Los movimientos políticos y sociales son lo que quieren sus protagonistas pero también lo que ven de ellos sus antagonistas e incluso el historiador, quién representa la interrogación del presente (...) Batlle se vio a sí mismo como un hombre del progreso, los obreros lo consideraron un amigo, el patronato industrial y británico lo creyó un socialista, los socialistas, un burgués de buena voluntad, los blancos un autócrata demagogo, y el historiador, un reformador. Cada una de estas miradas es falsa y verdadera al mismo tiempo por parcial, y son todas juntas la que dan idea cabal del personaje, el movimiento que protagonizó y su época. Fue ese elenco político del novecientos, el protagonista de la que de ahora en adelante denominaremos reformismo, es decir, la tendencia a promover el cambio más o menos radical de los modelos económicos, sociales y mentales, sin recurrir a la violencia.
          Preferimos usar el término reformismo en lugar del habitual batllismo por varias razones.
          En primer lugar, en todo el periodo a estudio 1903 a 1916 (...) el batllismo no era aún un partido organizado, con autoridades, lema y programa; tampoco, a no ser en los años finales, 1914-16, un movimiento de masas.
          En segundo lugar, los que vivieron y escribieron entre 1905 a 1910, utilizaron en general el término reformista para designar a la corriente que luego se denominará batllismo. En los documentos analizados, mensajes presidenciales, ministeriales, discursos parlamentarios y editoriales periodísticos, los seguidores de Batlle se llamaron a si mismos reformistas o reformadores, pretendiendo expresar con ello la esencia misma de su nueva fe; el uso del aparato estatal para la promoción de una economía que nos tornara independientes, de una sociedad que fuera justa, de una cultura científica que nos liberaran de la esclavitud de la ignorancia, todo ello dentro del respeto por el estado de derecho y sus reglas de juego, lo que impedía el recurso a la violencia revolucionaria y a la vez identificaban al reformismo con la defensa de los derechos individuales, herencia que la mayoría de sus dirigentes no podía olvidar por haberse formado al calor de la lucha contra el santismo.
          En tercer lugar, el uso del término reformismo nos permite ubicar al batllismo como una de las muchas corrientes políticas europeas y americanas que buscaron en las primeras décadas del siglo XX eliminar las aristas más crudas del capitalismo salvaje y resucitar el viejo anhelo de 1789 por una sociedad ideal, sin recurrir, empero, a los mismos métodos(...)
          El reformismo se vio a sí mismo como un socialismo de estado, tan respetuoso de la propiedad privada, como consciente de las limitaciones de ese derecho, tan dispuesto al cambio como a promoverlo solo por la evolución pacífica."

Barrán –Nahum. "Batlle, los estancieros y el imperio británico" Tomo II.



3- ¿Por qué Barrán y Nahum prefieren denominar reformismo en vez de batllismo, al período comprendido desde 1903 a 1916? 


José Batlle y Ordóñez visto por la sociedad de su tiempo

          “Batlle. ‘Obrerista’, ‘socialista’ y ‘comunista’ al entender de las clases conservadoras nativas y el capital británico; admirador de las grandes revoluciones, la francesa de 1789 y la rusa de 1917; furibundo anticlerical por considerar que la religión católica servía para ‘nublar la conciencia del pueblo’, irrespetuoso de las convenciones sociales al grado de vivir junto a su compañera antes de concurrir al Registro Civil en 1894; defensor del ‘matrimonio libre’, el divorcio por sola voluntad de cualquiera de los cónyuges y ‘la liberación de la mujer’; si, todo ello fue Batlle.
          Y fue también; colorado recalcitrante y caudillo de uno de los bandos tradicionales que ametralló al otro y a sus ‘masas campesinas’ en 1904, según se lo reprochara La Democracia en 1915; admirador de la intervención norteamericana en el México de 1914 gobernando por el dictador Huerta; partidario del voto secreto antes de su derrota del 30 de julio de 1916 y contrario al voto secreto luego de ella, porque se presentaba a ‘la corrupción política’ y facilitaba ‘la traición’, al decir de 46 de sus legisladores; intolerante, al grado de negarle honores y el Panteón Nacional a Julio Herrera y Obes y José Pedro Ramírez, sus enemigos políticos, pero tolerante con el riverismo, su enemigo social dentro del Partido Colorado, al grado de ofrecerle la presidencia de la República a Juan Campisteguy con tal de evitar el triunfo del ‘oribismo’ blanco.
          Y, por fin, para terminar con este recuentro de ambivalencias, culpable o causante, como se prefiera, de la modernización de los dos partidos tradicionales al haber incorporado la temática económica y social a la vida política, así como culpable o causante, él, los partidos y la sociedad que los escuchó, de ese rasgo de larga duración del siglo XX uruguayo que es la creencia en la democracia política como único medio legítimo para dirimir la contienda entre los proyectos de país que se disputan siempre el futuro”.
José Pedro Barrán, en Brecha, Montevideo, 30 de mayo de 1986, p. 9


Esta respuesta debe ser elaborada, teniendo en cuenta el Documental de, "A lanza y máuser: Aparicio Saravia y Batlle y Ordóñez" (Parte 1) y la información que aporta: José Pedro Barrán

4- Comparte las distintas opiniones sobre José Batlle y Ordóñez, que realiza la sociedad de su tiempo? Fundamente su respuesta.


“IDEAS Y PROYECTOS DE “DON PEPE” BATLLE Y ORDÓÑEZ”
 HISTORIA 3º AÑO de BACHILLERATO Ref. 2006
 Profesor: Horacio Machín


Un mal matrimonio es peor que un matrimonio inexistente

          “No es capricho la prédica que se hace por el divorcio, a pesar de que hay quien podrá argumentar que Batlle tenía intereses personales en su aprobación, para poder casarse con Matilde Pacheco. Ella estaba casada desde 1872 con Ruperto Michaelsson, primo de Batlle, del quien se separa entre los primeros años de los 80, enviudando en 1893, y al año siguiente contrajeron matrimonio, de esa forma legalizaron su situación. Ya previamente habían nacido César (1886) y Rafael (1888), lo que significaba todo un escándalo para la sociedad de la época.”
 

La República, suplemento Diario del Uruguay, Nº XVII, 23 de agosto de 2006   


El divorcio y la moral  social

          “… los partidarios del matrimonio indisoluble parten de un profundo error. Ellos parecen entender que la moralidad y la felicidad de un pueblo están en los esposos, que sólo encuentran en el trato diario motivos de sinsabores y de riñas. Nada bueno puede esperar la moral social, pues lo natural es que esos esposos busquen afuera las satisfacciones que no pueden encontrar en el hogar y sin las cuales la vida humana se vuelven inferior a la vida de los brutos”.

El Día. Setiembre, 24 de 1905 

El divorcio y la libertad de conciencia 
          “… que la ley de divorcio no sólo es la consecuencia necesaria del matrimonio, sino que representa una evidente necesidad social, desde que viene a reparar errores e injusticias que se traducen en graves perturbaciones para la familia… es una ley eminentemente protectora de los derechos e intereses de la mujer y de los niños y que las resistencias que provoca su sanción en ciertas clases sociales, no pueden tener otros fundamentos que los emanados de los prejuicios religiosos.
          No hay una sola razón seria para oponerla al establecimiento del divorcio, dice Naquet, y agrega, que sólo el dogma católico ha constituido en todos los tiempos el obstáculo irreductible contra la aceptación de ese principio humano y moralizador”.

El Día. Octubre, 12 de 1905


5-  ¿Por qué José Batlle y Ordóñez estaba tan urgido para que se aprobara la ley de divorcio?

6- Se sabe que desde el oficialismo, la ley de divorcio era una herramienta clave para reparar errores e injusticias. Fundamente su respuesta.
 

          “Se aproxima la fecha de la solemnidad del Corpus Chisti, en que el ejército, de acuerdo con el Código Militar, tendrá que rendir honores y abatir sus banderas ante el símbolo supremo de la religión oficial, hiriendo el libre pensamiento de sus componentes. El Poder Ejecutivo no desea imponerse, ni imponer esas violencias.”

Benjamín Nahum, “La época batllista”, tomo 6, p.59


7- Relacione el texto anterior con algunos proyectos elaborados por el Batllismo, en los cuales este implicado, la Iglesia y Estado.
 

Fundamentación del proyecto de supresión de la pena de muerte presentada en junio de 1906, por José Batlle y Ordóñez en el marco de la “reforma moral”.

          “Esta pena, que en su ejecución tiene que ocultarse cada día más en el fondo de las penitenciarías, porque repugna al sentimiento público… Es verdad que para ciertos autores la pena es un castigo, una expiación que se sufre aquí, en la tierra, como medio de atemperar el castigo que se debe recibir en el cielo… Pero la ley positiva no puede tener por objetivo el arreglo de los asuntos religiosos, sino el bien común, y no se podrían imponer penas más o menos terribles por razones teológicas.
          (…) Pero restablecido el orden… ninguna sociedad civilizadora tiene necesidad de suprimir al delincuente para ponerse a cubierto de sus ataques…
          Más que todas las medidas preventivas y que todas las represiones, ha detenido y detendrá siempre al que va a delinquir, el poderoso instinto que se resiste en nuestro organismo a que se inflija un mal físico a un semejante, y más violentamente aún a que se derrame su sangre…
          La pena de muerte conspira contra ese sentimiento protector y tiende a debilitarlo y extinguirlo. El prolongado suplicio a que es sometido el reo y la frialdad reflexiva con que se le enjuicia, se le condena y se le ejecuta, no puede menos que familiarizarnos con hechos de esa naturaleza; hacernos cada vez más insensibles al dolor ajeno y amortiguar el horror que nos produce la supresión de la vida humana por la violencia”. 

Vázquez Romero y Reyes Abadie, “Crónica General del Uruguay”, tomo IV, p.236


          “El hombre tiene deberes que cumplir para consigo mismo y para la sociedad en que vive, no solo respecto de sus semejantes, sino también respecto de los animales. Se ofende la cultura social, se hieren los sentimientos más arraigados, cuando se maltrata a los animales con un fin recreativo o de juego o sin motivos alguno que justifique tales actos…
          En cuanto al box, aparte de constituir una causa de martirio para el hombre, constituye un hecho poco edificante para la cultura popular… Es necesario poner a salvo los principios de humanidad y de civilización que imperan en el seno de nuestra sociedad”.

Benjamín Nahum, “La época batllista”, tomo 6, p.60


8- Analice detenidamente el proyecto de reforma moral y vincule que papel debía de cumplir el Estado en ese caso.


          En noviembre de 1903 en El Día, Domingo Arena había publicado por orden de Batlle una serie de artículos de los cuales se extrae lo siguiente: “… es por eso que somos contrarios a cualesquiera leyes represivas.
          La incitación a la huelga, el derecho del trabajo a la resistencia, la propaganda para establecer y afirmar los vínculos de solidaridad de los trabajadores en huelga, son los derechos tan legítimos y tan aceptables como los más aceptables y legítimos…
          La libertad de trabajo trae como correlativo necesario el derecho a la huelga, completamente indiscutible, y en consecuencia, la libre acción de los promotores o iniciadores que las originan, mientras no atentan contra el derecho ajeno”.

Vanger, “José Batlle y Ordóñez”, p.102


         A mediados de 1905 en una atmósfera de varias huelgas entre la de los ferroviarios y portuarios y tras las duras críticas de los diputados Herrera y Roxlo, que habían presentado un segundo proyecto de reducción de la jornada laboral, Batlle consideró que nuevamente Domingo Arena publicara una serie de artículos sin firma, en donde fundamentara que: “Las huelgas son, sencillamente, fruto de lo mal que se paga el trabajo del obrero”, quien “se gasta físicamente, da todo lo que puede dar, por una mala comida, por una mala vivienda, por mucho menos de lo que necesita para mantener a su mujer y a sus hijos”.
          “…no debe verse una verdadera lucha de clases”, ya que “no es raro que un obrero, por su esfuerzo constante y ayudado por la fortuna se transforme en patrón y tenga que seguir la corriente de todos los patrones, ni es imposible que un patrón o alguno de sus hijos, concluya por ser obrero”, en virtud de lo cual, “en el fondo, no hay razón alguna para que patrones y obreros se traten como adversarios y mucho menos como adversarios irreconciliables”.
          Desde La Democracia se argumentaba que en presencia de los “agitadores” era necesario para evitar la lucha de clases un marco legal: “(…) Porque por regla general, todas las ideas nuevas de todos los tiempos, han sido lanzadas a la vida y han sido propagadas por agitadores. El gran Sócrates pareció, sin duda, para los griegos, un terrible agitador… El mismo Jesús que después fue un Dios y que todavía sigue siéndolo para una buena parte de la gente, no fue en su tiempo más que un atrevido agitador. (…) Y agitadores son y serán en todas partes los que se levantan contra el criterio dominante para señalar rumbos nuevos.
          (…) Recordemos que el socialismo, por ejemplo, sean cuales fueren sus errores y las utopías que encarne, encierra una grande e incontestable verdad, cuando no dice que hay multitudes con el más perfecto derecho a la vida, que languidecen de hambre; cuando nos recuerda que las tres cuartas partes de la humanidad trabaja sin descanso, afanosamente, sin más recompensa y sin otra esperanza que una lenta y dolorosa consunción; cuando nos hace sentir a todos los hombres de corazón, sin distinción de doctrinas, que dentro del régimen social vigente se desarrollan graves males crónicos que es preciso aliviar si no curar, buscando el remedio donde quiera que se encuentre!”.
  
Domingo Arena, “Batlle y los problemas sociales en el Uruguay”, pp. 69, 76-77 


          “…en países como el nuestro, donde el problema de la libertad está ya resuelto, es necesario empezar a resolver los problemas sociales”… “Hay que reconocer al obrero, y, en general, a todos los hombres de trabajo, miembros y factores importantes de una sociedad civilizadora, el derecho a la vida de la civilización, a la vida del sentimiento, de las afecciones, de la familia, de la sociedad y, por lo tanto, el derecho de disponer del tiempo indispensable para participar de esos bienes. Cuando hayan destinado a la alimentación y al reposo de sus organismo el tiempo necesario, todavía deben disponer de alguno más para hablar con sus amigos, para armonizar ideas con sus esposas, para conocer y acariciar a sus hijos y para extender su cultura moral e intelectual”.
          “Resulta, …dolorosamente irrisoria la suposición de que pueda existir alguna libertad en las relaciones del trabajador y el capitalista, cuando aquel, urgido por el hambre, se ve forzado a aceptar cualquier situación que se la satisfaga, sin previsión alguna del porvenir y éste, obligado por la competencia u obcecado por la especulación, exige esfuerzos aniquiladores”.
          “…pues nuestra condición de pueblo nuevo nos permite realizar ideales de gobierno y organización social, que en otros países de vieja organización no podrían hacerse efectivos sin vencer enormes y tenaces resistencias”.    

Vanger, “José Batlle y Ordóñez”, pp. 243-245


9- Luego de haber leído detenidamente los textos vinculados con la situación de los obreros ¿considera que el ideario batllista respondió a su propia filosofía o fue el resultado de las exigencias de la oposición y los reclamos de los obreros?
  
    
REPARTIDO N° 2.



“LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN EL URUGUAY DEL ´900”
HISTORIA 3º AÑO de BACHILLERATO Ref. 2006
Profesor: Horacio Machín



En la última década del siglo XIX en el Uruguay se comenzó a construirse lo que en ciencia política moderna se conoce como los “sistemas políticos”, los cuales se fueron convirtiendo en configuraciones de estructuras políticas “tradicionales”.
La vida política del Uruguay debe ser pensada desde la estrecha relación que existe entre: el “Estado-los partidos políticos-la sociedad civil”, la cual para muchos historiadores uruguayos afirman que nuestro sistema político es fruto de la “partidocracia” 
Para dar paso al estudio de los partidos políticos en el Uruguay en el 900, conviene dejar claro que  cuando hablamos de “blancos y colorados” a lo largo del siglo XIX  hasta los años ´90, no eran partidos políticos como en la actualidad lo entendemos; eran tan solo “bandos, divisas u organizaciones de arrastre social” manipulado por el gobierno, más que por el Estado. Dichas fuerzas eran coherentes ideológicamente y fuertes, porque recibían el apoyo policlasista y de su propia milicia armada que ambos bandos tenían.
Recién en 1878, debido a la fuerte secularización que estaba viviendo el país durante el gobierno militarista, se decidió fundar el Club Católico, en dónde se reunían católicos de las familias más conservadoras de Montevideo, para desarrollar una acción opositora al matrimonio civil obligatorio y al Registro Civil.
En 1889 se reunió el Primer Congreso Católico y fue creada la Unión Católica, para luego dar paso en 1909 a la aprobación de la Carta Orgánica de la Unión Cívica Popular.


“Aparecen los socialistas"

El surgimiento del Partido Socialista, el primer partido clasista uruguayo, es resultado de un largo y difícil proceso.
Ya en 1895 comienza a aparecer el periódico “El Defensor del Obrero”, que se subtitula “primer periódico socialista científico”, que dedica el 15 de setiembre de ese año un número especial para referirse a la personalidad de Federico Engels, fallecido el 5 de agosto anterior. En la misma publicación aparece un “programa del Partido Socialista” y su prédica culmina con la fundación del llamado “Centro Obrero Socialista” en 1896, que organiza la celebración del Primero de Mayo ese año con una manifestación callejera.
Cambia la denominación de esta hoja socialista por “El grito del pueblo”, intenta regularizar su salida semanal, pero el movimiento naufraga en los sucesos de la “revolución” de 1897.
Por 1901 el poeta Álvaro Armando Vasseur lanza un “Manifiesto de constitución del Partido Socialista” que resucita la iniciativa.
En diciembre de 1904, finalmente, ahora con la presencia del Dr. Emilio Frugoni, se crea el “centro Carlos Marx”, que pretende enfrentar a la F.O.R.U. anarquista propiciando una Unión General de Trabajadores (U.G.T.) fracasando. En las elecciones de 1910 se reorganiza, y expide “El manifiesto socialista. El Centro Carlos Marx al pueblo”, donde se describe a sí mismo como “órgano y plantel de un partido en formación, el Partido Socialista”. 
… El Centro Carlos Marx se alía con el Club Liberal (que orienta el Dr. Pedro Díaz), para las elecciones de 1910, enfrentando al Club Católico. Los triunfadores se asignan las dos bancas en disputa, que son ocupadas por los correspondientes líderes.
El Socialismo, aunque tiene ya un representante parlamentario, no está definitivamente organizado. El periódico “El Socialista”, que dirige Adolfo Vázquez Gómez, desde 1906, pasa a ser considerado en 1911 “órgano del Partido Socialista”. Pero el primer congreso de la nueva entidad política se cumple recién en agosto de 1912. Están allí representados seis centros, y 368 afiliados.
El segundo y tercer congresos del Partido Socialista muestran su crecimiento, y al mismo tiempo un reforzamiento de sus bases sindicales (consiguen organizar un sindicato de obreros gráficos, por ejemplo), pero sus fuerzas son incapaces de mantener la banca parlamentaria conquistada en el año 1911.”
 Carlos M. Rama “Obreros y Anarquistas”, p. 34. Enciclopedia Uruguaya Nº 32.
Editorial Arca, enero 1987.


MANIFIESTO SOCIALISTA
EL CENTRO CARLOS MARX AL PUEBLO (1910)


“El Centro Socialista “Carlos Marx” cree un deber dirigirse a los trabajadores de la República, en el deseo de sugerirles la verdadera enseñanza que para la conciencia del proletariado se desprende de los acontecimientos históricos que acaban de producirse…
Este Centro –órgano y plantel de un partido en formación, el Partido Socialista- hace constar una vez más su protesta contra los movimientos armados que con desalentadora frecuencia conmueven y devastan al país, sin responder a ideales levantados ni siquiera definidos, sin obedecer a otra causa directa que a la levantisca condición de los caudillos gauchos, sirviendo estrechos propósitos partidarios, obrando como instrumentos de las mezquinas intenciones que es siempre fácil descubrir en los bajos fondos de la politiquería criolla…
Para extinguir el ciclo bravío de las montoneras, como para oponerse con éxito a las fuerzas retrógradas puestas en juego de uno u otro modo contra el porvenir ascendente de la República, no basta a los obreros lanzar manifiestos acusando el crimen de la insurrección… es preciso… un partido propio, el único capaz sin duda de traer factores de renovación al debate tumultuoso de la política nacional…
El remedio de la terrible enfermedad crónica que aqueja al organismo de la nación, consiste en extirpar la verdadera fuente del mal. Modificando la estructura económica del país, de modo que las multitudes semibárbaras, sin arraigo en la tierra, ni autonomía personal, sean sustituidas por multitudes pacíficas y laboriosas que transformen la soledad inculta de nuestros campos en productivas huertas y florecientes colonias… Combatir al latifundio, atacarlo con leyes enérgicas, con expropiaciones y, complementariamente, proteger la agricultura y librar en lo posible de cargas a los pequeños propietarios rurales”.

Firmado: Emilio Frugoni (Secretario General), en
Carlos M. Rama “Obreros y Anarquistas”, p. 34.
Enciclopedia Uruguaya Nº 32. Editorial Arca, enero 1987.



LA F.O.R.U. EN 1911

“El Tercer Congreso de la Federación Obrera Regional Uruguaya declara. Que ésta debe dirigir todos sus esfuerzos a conseguir la completa emancipación del proletariado, creando sociedades de resistencia, federaciones de oficios afines, federaciones locales, consolidando la nacional, para que así, procediendo de los simple a lo compuesto, ampliando los horizontes estrechos en que hasta hoy han vivido los productores, dándoles a éstos más pan, más alimento, más pensamiento, más vida, podamos formar con los explotados de todas (las regiones) la gran confederación de todos los productores de la tierra, y así solidarizados podamos marchar firmes y decididos a la conquista de la emancipación económica y social”.


Pacto de Solidaridad de la F.O.R.U. en el Tercer Congreso de 1911, en
Carlos M. Rama “Obreros y Anarquistas”, p. 34.
Enciclopedia Uruguaya Nº 32. Editorial Arca, enero 1987.


REPARTIDO N° 3.


“EL PENSAMIENTO IDEOLÓGICO DEL BATLLISMO”
HISTORIA 3º AÑO de BACHILLERATO Ref. 2006
Profesor: Horacio Machín



La industria como la fuente de la riqueza nacional


          “Las industrias del país tienen todas mis simpatías. Pienso que el verdadero ahorro, la verdadera economía nacional, se efectuó produciendo dentro de fronteras los artículos que antes se adquiría fuera de ellas.
La riqueza, el bienestar y el poderío de un pueblo son la consecuencia directa e inmediata del desarrollo de sus industrias”. [1]
          “… entre nosotros… las Compañías de Seguros están lejos de contribuir a aumentar la riqueza nacional y tienden por el contrario a disminuir. No existen compañías nacionales que atraigan capitales por operaciones relacionadas en el extranjero; y en cambio, existen compañías extranjeras, la casi totalidad, que extraen del país importantes sumas de dinero por concepto de prima…”. [2]


Estatismo y dirigismo


          “Todo cuanto produce una empresa del Estado debe aplicarse a dar mejor servicio a los clientes –y clientes son o pueden ser, el último término, todos los habitantes del país- y a mejorar la situación de sus obreros y empleados, ya que no tiene por que proporcionar lucros a sus dueños, y puede afectar gran parte de sus utilidades a crearles una posición feliz a sus servidores”. [3]
          “La unificación de una industria y el establecimiento por tanto de un monopolio particular, y en consecuencias, perturbadora e injusta, no parece preparar la expropiación de los útiles de trabajo. Una de las tendencias bien definidas de nuestro Partido es la que llevaría a nacionalizar, o convertir en empresas del Estado, todos los grandes servicios públicos. Si lleváramos nosotros un número suficiente de representantes al Cuerpo Legislativo, convertiríamos en empresas del Estado, los ferrocarriles, los tranvías, las aguas corrientes, el gas, etc.” [4]
          “La asunción de los servicios públicos por el Estado, responde a la difusión y distribución colectiva de agentes indispensables de bienestar, comodidad e higiene, a dotar a las clases sociales más numerosas y menos favorecidas, de una suma de beneficios que, de otra manera, serían únicamente accesibles a las acomodadas. Se trata, sencillamente, de favorecer al público, mejorando, extendiendo y abaratando los servicios”. [5]


Nacionalizaciones


          “La nacionalización de los ferrocarriles es un ideal en todos los países del mundo, que como una de las tantas aspiraciones económicas no se realiza fácilmente por la imposibilidad financiera…”. [6]


El batllismo y la lucha de clases


          “Conviene hacer notar que en esta lucha entre obreros y patrones no debe verse una verdadera lucha de clases, como algunos parecen entenderlo, examinando superficialmente las cosas. No es raro que un obrero, por su esfuerzo constante y ayudado por la fortuna se transforme en patrón y tenga que seguir la corriente de todos los patrones, ni es imposible que un patrón o alguno de sus hijos, concluya por ser obrero. De manera que en el fondo, no hay razón alguna para que patrones y obreros se traten como adversarios y mucho menos como adversarios irreconciliables. Todos deberían esforzarse por arreglar un mal que viene de muy lejos y en el cual no sería muy fácil descubrir al culpable”. [7]
          “Lo que hemos afirmado y demostrado es que las sociedades no se dividen en dos clases enemigas, perfectamente definidas y separadas, entre los cuales no pueda haber más relación de sentimiento que el odio, ya que la una sólo se preocuparía de explotar a la otra. Largamente expusimos algunas de las razones que hay que afirmar que si la actual organización social no da a cada cual lo que le corresponde, ello débese atribuir al atraso de las ideas y a la dificultad de determinar lo que es de cada una y no a una voluntad general injusta. Hicimos notar además que, entre el extremo de la clase capitalista y el de la obrera, hay una escala casi infinita de posiciones ocupadas por personas que no se consideran explotadoras ni explotadas.
          Lo que se quería es que entre la clase capitalista y la obrera hay una escala de situaciones por personas de las que no se podría decir que pertenecer a una u otra clase”. [8]
“¡No es la injusticia social la obra de la perversidad humana! El egoísmo y la mala voluntad nacen más bien de esa injusticia. He ahí unas declaraciones preciosas. La injusticia social es el resultado de los hechos, de los errores, de la ciega combinación de los acontecimientos. La mala voluntad de los hombres nace a su calor pero no la produce. Luego, es mala voluntad no tiene un carácter general y no hay que entablar la lucha contra ella. Luego, lo que hay que combatir es el hecho de su injusticia, el error de las ideas, las circunstancias creadas por ese error, y por fuerzas, también, que le son extraños. Luego, no hay motivo para esa terrible enemistad de los hombres. ¿Qué ciertos hombres son beneficiados por la situación creada y otros perjudicados? Pero, no siendo esto la obra de su mala voluntad reconozcamos que todos pueden colaborar en la obra de la justicia, con la excepción de los realmente injustos. ¿Qué hay que suprimir una clase? Reconozcamos que lo que es necesario suprimir son las relaciones viciosas de derecho que lo constituyen y no las personas mismas. Reconozcamos que esta supresión puede ser también una modificación, que haga encajar todo en una organización de justicia”. [9]


 [1] La fiesta de los industriales. En honor del presidente de la República. El discurso del presidente Batlle. El Día. Octubre, 16 de 1903.
 [2] El monopolio de los seguros. El Día. Abril, 28 de 1911.
 [3] Giudice, Roberto, “Los fundamentos del batllismo”, Montevideo. 1947. p. 84.
 [4] Ídem.
 [5] Ídem. p. 89.
 [6] Ferrocarriles del Estado. El Día. Octubre, 20 de 1911.

 [7] La razón de la huelgas. El Día. Junio, 16 de 1905.
 [8] Cuestión social. El Día. Junio, 3 de 1917.
 [9] Cuestiones Sociales. No hay huelga para el odio. El Día. Junio, 5 de 1917.



REPARTIDO N° 4.



LA SITUACIÓN POLÍTICA, PREVIA A LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1917 ”
HISTORIA 3º AÑO de BACHILLERATO Ref. 2006
Profesor: Horacio Machín



En pro del Colegiado integral


“El gobierno colegiado no es otra cosa que el gobierno de una comisión: en vez de un hombre, gobierna una junta de nueve. Eso es todo. Cada una de esas nueve personas tiene la misma autoridad que las otras y para que el gobierno pueda ordenar algo es necesario que la mayoría de los nueve lo resuelva. Si uno solo de ellos quisiera mandar, nadie estaría obligado a obedecerlo. El verdadero gobierno será la mayoría.
Se quiere hacer esto para que no tengan mucha influencia en el gobierno los caprichos, el mal humor, las amistades, las enemistades y los intereses personales. Con la Constitución que tenemos ahora, no se puede hacer nada contra esas cosas. Si a un Presidente se le ocurre hacer una barbaridad, es imposible el impedírselo; si tiene días de mal humor, habrá que soportar sus malos modos y aún peores; sus amigos íntimos gozarán de más influencia que los que no lo sean; sus enemigos se verán fácilmente perjudicados; y si, mayor desgracia, el Presidente resulta aficionado a sacar de su empleo más dinero que el que le corresponde por su sueldo, entonces ya nadie puede calcular los males a que estará expuesto el país.
En un gobierno formado por una comisión, el capricho o el mal humor de uno de sus miembros será contenido por el buen juicio y la tranquilidad de los otros; el que fuera enemigo o amigo de uno de ellos no le sería de todos los demás, y si un miembro fuese aficionado a lo ajeno, lo harán andar derecho los restantes. Sería fácil equivocarse en la elección de uno o de dos, pero no en la de todos.”


Batlle y Ordóñez, “El Día”, 1916.
1- Según José Batlle y Ordóñez ¿cuál es el argumento fundamental a favor del Colegiado integral?


Una opinión blanca sobre conquistas políticas en la Constitución de 1917


Primera conquista: La inscripción obligatoria.
Segunda conquista: El voto secreto…
Tercera conquista: La representación proporcional…
Cuarta conquista: Prohibición de las autoridades policiales y de los militares en actividades de intervenir en trabajos electorales sobre el voto.
No necesito decir lo que eso significa.
Hablarán con más elocuencia que yo todos los habitantes de la campaña.
Quinta conquista: Establecemos el sufragio universal.
La Constitución de 1830 hace que el analfabeto, el peón, el jornalero, no puedan votar. Nosotros abolimos esas prohibiciones. El analfabeto, el peón, el jornalero, podrán presentarse ante las urnas, valiendo su voto tanto como el del universitario o el del potentado. Nadie podrá decir a otro “soy más soberano que tú”, todos serán iguales ante la Constitución, por ser hijos de una misma democracia.
Sexta conquista: Se baja la edad de los ciudadanos a 18 años…
Esa juventud interviniendo en la política, tengo seguro que va a ser una apreciable fuerza de idealismo, de renovaciones y de cambios.
Décimoprimera conquista: Establecemos la supremacía del Parlamento, su calidad de Poder Superior a todos los otros, en virtud de un artículo en el cual se precisa que el Parlamento será el juez, el árbitro inapelable que falle los conflictos entre el Presidente de la República y el Consejo de Administración…
Décimotercera conquista: Quitamos facultades al Presidente de la República, esas facultades omnímodas y avasalladoras que han pesado durante un siglo sobre la vida del país. Se crea el Consejo de Administración y se crean también los entes autónomos. En la acción del primero habrá contralor de partidos opositores.
Décimocuarta conquista: alargamos el plazo de las reelecciones presidenciales; suprimimos una tercera reelección inmediata.
Décimoquinta conquista: Establecemos la elección del Presidente de la República de un modo directo y por voto secreto.


Washington Beltrán, en la Convención del Partido Nacional.


2- Tenga a la vista un esquema de la Constitución de 1917, y además tenga presente la situación en que el Partido Nacional desde 1865 se encontró hasta los primeros años del siglo XX. Luego analice sobre esa base, las razones por las cuales Washington Beltrán las cataloga de “conquistas” que su partido logro a lo largo de varios años de lucha. Procure llegar a conclusiones objetivas al respecto.


Mensaje de Feliciano Viera, 13 de agosto de 1916


“Nuestro pleito sobre el Ejecutivo Colegiado ha terminado. Los comicios del pasado treinta nos demuestran que la mayoría del país no nos acompaña en reformas de esa naturaleza. Sin entrar a investigar las causas del rechazo de la fórmula colegiada –pues son múltiples y complejas- aceptemos los hechos y acatemos la decisión de las mayorías electorales.
Una gran fuerza de componentes heterogéneos es la que ha contrarrestado el impulso colorado y dentro de esa fuerza hay elementos partidarios que no pueden permanecer fuera de nuestras filas si ponemos, nosotros, decidido empeño en eliminar causas de distanciamiento. Es necesario hacer un llamado a la concordia colorada, unificar al Partido al amparo de la tradicional bandera de la Defensa, si queremos actuar eficientemente en nuestra democracia; que nuestros correligionarios concurran, sin agravios, con un mismo fin a los comicios de noviembre. Desinterés patriótico, amor intenso a la causa partidaria y buena voluntad, no nos faltan para realizar la unificación de nuestra colectividad política.
Las avanzadas leyes económicas y sociales sancionadas durante los dos últimos períodos legislativos, han alarmado a muchos correligionarios; y son ellos los que nos han negado su concurso en las elecciones del treinta. Bien, señores, no avancemos más en materia de legislación económica y social; conciliemos el capital con el obrero. Hemos marchado bastante aprisa; hagamos un alto en la jornada. No patrocinemos nuevas leyes de esta índole y aun paralicemos aquellas que están en tramitación en el Cuerpo Legislativo, o por lo menos si se sancionan, que sea con el acuerdo de las partes directamente interesadas…
(…) Me he considerado en el deber de hacer estas breves declaraciones ante la Convención de mi partido, para que se conozcan bien los propósitos que me animan en materia de legislación económica y social y para pedir a esa Asamblea Colorada un voto de confianza en los nuevos rumbos de política general que piensa seguir el gobierno que presido”. 


Vázquez Romero; Reyes Abadie, “Crónica General del Uruguay”, Tomo IV, p. 212.

3) ¿Cuál fue la respuesta del gobierno de Feliciano Viera, frente a los resultados de la Elección de Convención Nacional Constituyente, del 30 de julio de 1916?


“CARACTERÍSTICAS POLÍTICAS Y SOCIALES DE LA DÉCADA DEL ‘20”
HISTORIA 3º AÑO de BACHILLERATO Ref. 2006
Profesor: Horacio Machín 


LA POLÍITICA DE COMPROMISO

          “Se conoce con este nombre la actividad política del período porque ella se caracterizó por sucesivos compromisos entre las colectividades partidarias. Hubo compromiso entre  blancos y colorados porque la equivalencia de sus fuerzas electorales impidió que unos primaran sobre otros e impusieran su programa político en toda su amplitud. Para gobernar, ambos tuvieron que ceder, y abandonando sus primeras posiciones, llegar a encontrarse en un término medio que significaba una mutua concesión; en definitiva, una transacción.
          Hubo compromisos también, dentro del gobernante Partido Colorado que, habiéndose dividido en varias fracciones, no podía ganar las elecciones sobre los nacionalistas si el sector mayoritario –el batllismo – no ofrecía posiciones relevantes de gobierno a los sectores minoritarios –riverismo, vierismo- para que votaran dentro del lema común.
          No ocurrió esto, en cambio, con el Partido Nacional. En este período, su aspiración de ganar la Presidencia de la República, y su clara posibilidad de lograrlo, lo mantuvieron unido y sin fisuras. Estas aparecerán, sin embargo, más adelante.”            

                                                                                         Benjamín Nahum

1- ¿Por qué se llamó “política de compromiso”, al período comprendido entre los años 1919 a 1930?

2- Hoy en día, algunas de aquellas características tienen vigencia en nuestra política. Fundamente su respuesta.


La inmigración en el Uruguay

          “La inmigración está vinculada al proceso de desarrollo económico y a la vez es creadora del desarrollo económico en una relación circular. La carencia de mano de obra  en un país despoblado en relación a sus recursos agropecuarios atrae la mano de obra extranjera, la que al establecerse en el país engendra un proceso de diferenciación económica por la creación de nuevas actividades agrarias, tanto para el consumo interno como para la exportación..., y la concentración demográfica en Montevideo crea a su vez un mercado de consumo tanto agrario como industrial que genera un proceso de diferenciación de empresas y actividades en el sector secundario y terciario.
          La inmigración, además de ser masiva, se concentra en lugares geográficos por tipos demográficos. Así se motiva el precoz desarrollo urbano del Uruguay y se logra que su participación en la formación del país sea mucho más alta que lo que resulta de las cifras generales porque se concentra en las edades económicamente activas, con lo cual el país recibe un capital humano cuyo “costo” de formación cubrieron las sociedades de donde los extranjeros provenían, y desde el punto de vista cultural y social su repercusión fue aún más alta porque se trataba fundamentalmente de adultos hombres”.
                                                                                                
Germán Rama

3- ¿Por qué en la década del ´20 recibíamos fuertes oleadas de inmigrantes?
4- ¿Cuál fue el papel que cumplió la inmigración en nuestro país?


"Colonos rusos en el Uruguay"

Foto: Horacio Machín

Foto: Horacio Machín

          En 1913 llega por primera vez al Uruguay un contingente de inmigrantes eslavos, que será el primer eslabón de una cadena que propició la llegada de más inmigrantes. Es importante destacar que la inmigración rusa de esa época se caracterizó por la llegada de los mismos en forma colectiva y no individual como será en épocas posteriores. Los grupos fueron varios, y llegaron en diferentes años, pero se toma como inicio de la inmigración la llegada de 300 familias en el año 1913, las cuales se aposentaron en la zona correspondiente a los campos del Sr. Alberto Espalter y que hoy se denomina, San Javier.
          Este primer grupo de inmigrantes provenientes de diversas zonas de la región del Cáucaso, había abrazado una nueva tendencia religiosa desprendida de la iglesia Ortodoxa, llamada Novo Izrailskaya Obschina, por lo cual sufrieron persecución de parte del estado y debieron emigrar, en principio a la frontera china y luego hacia otros puntos del planeta. Su conductor religioso, Basilio Lubkov, fue el encargado de realizar los trámites pertinentes para lograr encontrar una tierra fértil, donde se pudieran instalar estos inmigrantes, la mayoría de ellos agricultores. Con este afán tiene contactos con varias sociedades del norte de América, en EEUU y Canadá, pero estos trámites no llegan a buen fin. Entonces tiene noticias de que el entonces presidente de la república del Uruguay, José Batlle y Ordóñez, estaba propiciando a través de la cancillería, el ingreso de inmigrantes de cualquier origen, pero que provinieran del campo y fueran agricultores, pues era lo que el país en formación necesitaba para su desarrollo. Enterado de esta situación Lubkov, realiza las tratativas necesarias y organiza el viaje a estas tierras.
          La llegada de los inmigrantes rusos al Uruguay, se concreta en el mes de mayo, pero de acuerdo a las disposiciones vigentes en la época, los recién llegados debían pasar una etapa de cuarentena en lo que se denominaba el Hotel de los Inmigrantes. Este lugar que no era más que una sucesión de barracas y conventillos, dejó muy mal recuerdo en los recién llegados, pues allí se disponía de mínimos servicios higiénicos y las condiciones de vida eran pésimas. Pasado un tiempo y viendo que no se conseguía salir de este lugar, muchas personas comenzaron a buscar trabajo en fábricas montevideanas y a instalarse en la ciudad, así fue que el grupo se disgregó parcialmente, pues estas personas ya no se reintegraron al mismo, permaneciendo en el lugar de trabajo, lo mismo que ciertos colonos que se habían trasladado a otros departamentos del país. El resto de los inmigrantes seguían esperando el traslado al tan ansiado lugar de aposentamiento. Algunos niños enfermaron y debieron ser trasladados a centros hospitalarios, donde quedaron internados, aún cuando sus padres dejaron la capital.
          En el mes de junio, cansados de las esperas y promesas incumplidas, los inmigrantes deciden hacer un reclamo ante las autoridades legislativas, se dirigen al Palacio Legislativo y se sientan en las escalinatas esperando la llegada de los legisladores. En esa actitud los observa el Sr. Alberto Espalter, legislador del partido nacional, el cual se acerca a ellos y escucha sus reclamos. Ya en las cámaras hace pública la situación y expone su deseo de ayudar a estas personas, ofreciendo al estado sus tierras, ubicadas en el departamento de Río Negro.
          De esta manera los colonos rusos se instalan en los campos del Sr. Espalter, luego de ser trasladados en dos barcazas que los dejan en el mes de julio en pleno monte nativo, a orillas del río Uruguay. Esto conllevó muchas penurias, pues el tiempo era lluvioso y frío y no había como resguardarse de las inclemencias. Cuentan que en los primeros días se hicieron una especie de trincheras donde se colocaban colchones o abrigos y allí se acostaba a los niños, para que no sufrieran el frío nocturno.
          Esta situación hizo que Basilio Lubkov organizara el trabajo en cuadrillas o grupos de personas que se abocaron a la tarea de levantar casas (similares a las isbas de la lejana Rusia), que se hacían con barro, pero se revestían con varillas de madera y se blanqueaban a la cal para mantenerlas limpias y sin insectos.
              Otras cuadrillas, pescaban o recogían frutos de los montes vecinos, todo lo cual compartían en forma cooperativa. También se comenzó el desmonte y posterior siembra de diversas especies de cereales y frutos, pues se observó que la tierra era de muy buena calidad, y los cultivos prosperarían rápidamente y de buena manera.
          Los campos que ofreciera el Sr. Espalter al estado uruguayo, quedaron bajo la tutela del Banco Hipotecario, el cual sería acreedor durante muchas décadas de esta colonia.
          A partir de los años 20, las tierras resultaron insuficientes, y se procedió a la compra de 10.000 hás. más de campos los que posibilitaron mayores instancias de laboreo y permitieron que las familias pudieran permanecer en le campo sin emigrar a la ciudad.
          A los pocos meses de la llegada de los colonos, se comenzó a mensurar los campos de lo que sería la primer colonia y que se denominó Ofir, que en ruso significa algo similar a paraíso, este nombre estuvo determinado por el hecho de que a pesar de las penurias de las primeras épocas, los recién llegados encontraron aquí una rica tierra, con mucho sol y con una gran tranquilidad.
El fraccionamiento de esta primera colonia se realizó teniendo en cuenta el tamaño de las familias, y también el grado de asociación al jefe espiritual del grupo, es decir Lubkov. Las parcelas eran de 45 o 60 hás y fueron durante mucho tiempo el sustento principal de las familias, quienes además de sembrar cereales, producían todos los productos de huerta, y criaban aves de corral así como también tenían generalmente algunas vacas para su ordeñe y posterior elaboración de derivados de la leche.
          El primer núcleo de colonos se instaló en la fracción Nº 34, algo alejado del río, siendo una zona alta, que se consideró apropiada para tal fin. Unos años más tarde se optará por el lugar que ocupa hoy San Javier, sobre todo por su cercanía al río, lo que daba la posibilidad de relacionarse con las poblaciones cercanas, por vía fluvial.
          Siendo estos colonos de carácter religioso, el culto fue propiciado por el guía espiritual desde los primeros tiempos. Al principio se llevaba a cabo en alguna casa de familia, luego cuando se realizó la señalización del poblado en el lugar en que se encuentra hoy, también se construyó un edificio para tales efectos al cual se denominó Sabraña. El culto consistía en una reunión los días domingos en la mañana, días de asueto, en la que se cantaban salmos y luego se escuchaba la palabra de alguna persona asociada al grupo y se realizaba alguna actividad social como cierre.
          En 1914, viendo Lubkov la necesidad de conocer el idioma español y comenzar a insertarse en la sociedad, solicita a primaria la instalación de una escuela pública. Esta se construye de chapas y madera y comienza a funcionar el 14 de setiembre de ese mismo año. La maestra recién llegada debió trabajar mucho debido a que los niños ingresados fueron más de 150, de diversas edades, y desconociendo ellos el idioma español y la maestra el idioma ruso. Esta característica marcará luego a esta colectividad, pues el idioma ruso, hoy muy olvidado, nunca se enseñó a nivel escolar.
          En 1916 el pueblo, paulatinamente, se comienza a trasladar a su lugar actual de ubicación. Uno de los primeros edificios construidos en este sitio, fue el viejo galpón de piedra que serviría durante muchísimos años de depósito de cereales para toda la zona. En él funcionó también en los primeros tiempos, el molino aceitero, que fue el primero que se implementó en el país y era una novedad tan grande, que todos los visitantes llegados a San Javier se llevaban de regalo un botellita de aceite. En este primer molino las actividades eran prácticamente manuales, y el aceite se obtenía moviendo grandes ruedas de piedra que molían y exprimían el girasol.
          El pueblo señalizado por aquellos años contaba con sesenta y dos manzanas y cuatrocientos noventa solares de 30 por 60 metros.
          La agricultura se desarrolló de manera formidable debido a la fertilidad de los campos. Los rusos sembraban cereales, lino, avena, cebada y una planta desconocida para los criollos, el girasol, por ello se decía que los rusos estaban locos y sembraban flores en el campo en vez de cereales. También se generalizaron los cultivos de todo tipo de verduras las cuales se llevaban a vender a Paysandú en forma bastante particular, pues se organizaban caravanas de carros típicos del báltico que recorrían los pocos caminos existentes para poder ofrecer los productos de granja a la población citadina. Por aquellas primeras épocas para llegar a Paysandú se debía cruzar el arroyo Negro en balsa en las cercanías de su desembocadura en el río Uruguay.
          Los agricultores fueron organizados por Lubkov en grupos de 5 familias a las cuales se les entregó, un arado de mancera y uno o dos bueyes, fomentando de esta manera, una vez más el trabajo cooperativo. Años más tarde se abandonó el trabajo cooperativo pero subsistió una cooperativa de consumo que siguió funcionando hasta los años 70, aproximadamente, en diversos regímenes de explotación.
          Dada la falta de caminos como ya mencioné, se organizó un servicio de lanchas a cargo de los señores Zuquetti y Castarnov que llevaban pasajeros a Paysandú varias veces a la semana, y a Fray Bentos y Nuevo Berlín, una vez por semana. Mientras tanto, la balandra Malvina a cargo de los señores Bugaiov y Gidkov, llevaba cargas de carbón y leña que se cargaban en la boca del arroyo Farrapos.
          Por aquellos primeros años llegó al pueblo un médico ruso Basilio Vasilievich Venustov, al que llamaban “Dr. Ruso”, que realizó trabajos de medicina general, fue partero, etc. (su cargo fue de practicante, pues no tenía título en este país).
          La vida en esas épocas se desarrollaba de forma simple, la mayor parte de los trabajos eran manuales y en general debía trabajar toda la familia. El hombre se encargaba de las tareas más pesadas, pero la mujer además de atender la casa, ayudaba en los quehaceres del campo, sembrando, ordeñando vacas, organizando la huerta, lo que hacía su vida muy difícil. A su vez los niños solían comenzar a trabajar muy jóvenes en labores de pastoreo o de huerta, y según consta en los libros diarios de la escuela, en el mes de setiembre, la mayoría abandonaba la escuela pues debía ayudar en la siembra.
          A pesar de ello la gente era muy sociable, reuniéndose en diferentes casas, semana a semana, y organizando en ellas bailes acompañados de acordeones, o con diversos juegos en los cuales se divertían hasta altas horas de la noche.
          En le pueblo se habían construido baños rusos de vapor a los cuales concurrían los hombres de los campos vecinos (ya que era un entretenimiento de varones), para realizar su baño de los sábados.
En la década del 20 se comienza a generar un gran descontento hacía Basilio Lubkov, basado en las denuncias de irregularidades económicas, lo que generó su decisión de volver a Rusia, en 1926, acompañado de una serie de seguidores (unas 50 familias) y con la promesa del gobierno de la URSS, de trabajar allí. La vida en San Javier continuó con algunas diferencias, debido a la llegada de nuevos inmigrantes que huían de la revolución y que traían ideas diferentes a las existentes donde ya dominaba el tema político, por encima del religioso o social.
Además de toda la actividad económica de la zona, la gente comenzó a pensar en actividades deportivas, el 14 de junio de 1928 se funda un equipo de fútbol, como no podía ser de otra manera su nombre era San Javier Fútbol Club. Este equipo trajo muchos lauros a esta localidad y fue la fuente de la cual se conformaron otra serie de grupos, ya fuera de fútbol o de otras actividades deportivas.
          A partir del año 1929, año de crisis económica, y por esa razón entre otras, se crea en la zona el partido comunista. Esto genera la llegada de diversas figuras a nivel nacional, sobre todo cuando en 1933, Terra da un golpe de estado. En un acto de carácter ilegal y al cual concurrió la legisladora comunista Julia Arévalo para disertar, muere a causa de la represión emprendida por la policía, la señora Julia Skorina, vecina de esta localidad. Otras personas resultaron heridas. Un sindicalista de Paysandú de apellido Hidalgo huyó por entre los montes e informó de esta situación.
Estas situaciones irán conformando un cuadro de movimientos sociales, que darán una característica especial a San Javier.
          En 1936, un grupo de jóvenes, dirigidos por Lázaro Safronov (el zapatero de la localidad) deciden fundar un club social con la idea de que la diversión se acompañara de cultura. En este club se comenzó a dar clases de pintura, costura, corte y confección y había una biblioteca, este club era el Juventud Unida. …

Foto: Horacio Machín

          El 1º de abril de 1939, el Sr. Vladimir Sabelín inaugura un servicio de ómnibus entre esta población y Paysandú, las ciudad más cercana y a la cual se concurría a realizar todo tipo de compras, los caminos habían surgido y aunque no eran muy buenos, permitían el transporte carretero. En pocos años la empresa creció notablemente transformándose en una empresa nacional e internacional.
          En los años 40 la guerra sacude a Europa y la población de San Javier, se estremece, pues sabe que allí han quedado parte de sus familiares. La gente se organiza en comisiones, así surge el Comité de Ayuda a la Unión Soviética: las mujeres, tejen bufandas, sombreros, abrigos de todo tipo; y los hombres organizan todo tipo de eventos con el fin de solventar los gastos que esto originaba. Todos estos implementos eran enviados al frente y seguramente habrán logrado apaciguar el frío de más de un soldado.
          También en los últimos años de la década del 30, se comienza la construcción de una nueva escuela, ya que el número de alumnos había crecido, así como también la población y era necesario disponer de más salones y maestras.
          En estas décadas también se desató una nueva calamidad para la región, como fue la invasión de langosta. Durante mucho tiempo la gente luchó denodadamente contra este flagelo, se recibió apoyo del gobierno y finalmente se logró la desaparición de la misma. Pero fue un fuerte golpe para la agricultura y las expectativas de quienes vivían de ella. Se necesitó tiempo y esfuerzo para recuperar lo perdido.
          Alrededor del año 1943, se organiza una comisión cuyos integrantes forman el Centro Juvenil Eslavo, en donde se dictan clases de idioma ruso y de danzas eslavas. El 25 de agosto de ese año, se inauguró con la presencia de autoridades y pueblo. Este club desarrollará labores culturales y sociales, como ya dijimos, clases de ruso, de danzas rusas, teatro de aficionados y coro entre otros. En el año 1957, una asamblea de socios resolverá denominarlo Centro Cultural Máximo Gorki, como filial del club del mismo nombre que funcionaba en Montevideo. A partir de allí se abocó a la construcción del edificio en que funcionaría y a la tramitación de su personería jurídica, obteniendo esto último en 1959.
          Entre los años 44 y 46 se realiza por primera vez una huelga de esquiladores por un hecho banal, pero a partir de ésta, se organiza en el pueblo el Sindicato de Oficios Varios y el Sindicato Agrario, los cuales tuvieron una característica muy especial; por primera vez se reunían todos los trabajadores y patrones involucrados en las diferentes tareas, y definían los sueldos a pagar en todas las áreas. Este sistema regularizaba los salarios que surgían de un acuerdo común, y no generaba roces entre los distintos sectores de la producción por diferencias de opinión que ya habían sido zanjadas en los acuerdos precedentes. Posteriormente estos sindicatos se dividieron y dieron origen al sindicato Portuario que surgió debido al aumento considerable del movimiento del puerto (último puerto para barcos de ultramar del Río Uruguay), por el cual se exportaban cereales que se producían en la zona y también harina, elemento éste que se había comenzado a producir y que llegó incluso a ser exportado a Brasil.
          El molino harinero funcionó durante muchos años en un gran galpón que se encuentra, aún hoy, en la ribera del río Uruguay y abastecía de esta materia prima a todas las zonas cercanas. En la década del 70, la devaluación continúa y los altos impuestos creados a este tipo de producción, sumado al cierre de las exportaciones, generan el cierre y desmantelamiento de dicho molino. Conjuntamente con la producción de aceite y harina, se produjeron, durante varios años, diversos tipos de quesos.
          A partir del 1946, nuevamente se suscitan situaciones de descontento en la población, esta vez se solicitaba la llegada de un médico permanente, la expansión de la colonia a las tierras de la Estancia Farrapos y la mejora de caminos.
          Varios vecinos de la zona, decidieron hacer estas denuncias, escribiendo con tiza en diversos lugares del pueblo: algunas oficinas públicas y casas particulares. Como carecían de otros elementos escribieron con tiza. Ante la denuncia de los dueños de las viviendas involucradas, dichos vecinos fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia.
           También en esta época llegan nuevos inmigrantes a San Javier, estos provenían de las zonas más afectadas por la guerra y cuya capacidad de recuperación era complicada. Es por ello que se instalan en esta localidad inmigrantes, polacos, judíos y eslavos en general.
          Por aquellos días se comienza a gestar una movilización cada vez más importante respecto a la posibilidad de anexar las tierras de Farrapos a esta colonia. Las primeras acciones consistieron en realizar reuniones en las áreas linderas a la estancia; estas eran generalmente vigiladas por peones a caballo de la misma estancia. Mientras tanto se realizaban gestiones en Montevideo ante los ministerios correspondientes. Pasaron varios años sin ninguna novedad, por lo cual, en 1952, el primero de mayo, un grupo de sindicalistas y afiliados al partido comunista, decide cortar las alambradas e introducirse en la estancia. La actividad se realiza con éxito, y ya en el predio de la estancia, se realiza una asamblea y posterior picnic, el cual acaba cuando llega la policía y lleva detenida a la mayor parte de la concurrencia.
          Este hecho generó una denuncia a nivel nacional y da lugar a que en el año 1953, se anexen finalmente 30.000 hás de campo a la colonia. Este nuevo fraccionamiento llevará el nombre de Colonia Luis A. de Herrera. Un hecho significativo fue que ninguna de las personas involucradas en las actividades de movilización, así como sus familiares, recibieran parcelas de campo, se supone que fue un castigo a sus acciones.
          Ese mismo año, visitó el pueblo, el presidente Luis Batlle Berres, la población se vistió de fiesta. Durante días un grupo de 70 jóvenes ensayaron un desfile a caballo y en el día de la visita desfilaron ante el presidente cantando en ruso.
          Debemos acotar que el 19 de junio del año 52, se formó la Liga regional de Fútbol con la integración de los siguientes equipos: Club Atlético San Javier, Club Nacional de Fútbol, Libertad Fútbol Club, Club Atlético Ofir, Club Atlético Peñarol de Ofir, Uruguay Fútbol Club de Bellaco, Club Atlético San Ramón, Arroyo Negro Fútbol Club. Todas estas entidades deportivas dieron un brillo especial a las actividades que se realizaban en la zona e incentivaron notablemente la actividad deportiva. Lamentablemente el progresivo despoblamiento de la campaña que comienza a gestarse por aquellos años, llevó a que muchos de estos equipos desaparecieran.
En estas últimas décadas, el pueblo se expandió y al tener un mayor número de pobladores, se instalaron en él, servicios de agua potable (OSE) y de luz eléctrica (UTE). Este último servicio se distribuía desde una usina termoeléctrica, la cual funcionaba en principio, durante la noche, recién en la década del 60 comenzó a funcionar en forma continua.
          En 1958 comienza a funcionar por primera vez, en el local de la escuela, el liceo. Esta iniciativa tuvo sus precursoras en cuatro madres que iniciaron la solicitud del liceo para sus hijos, recogiendo firmas para tal fin. Ellas fueron Ana Golovchenko, Sofía Moreira, Justa Agache y Catalina Bichkov. La importancia de este centro de estudios será fundamental para la localidad pues permitirá extender los estudios de los jóvenes de todos los estamentos sociales sin abandonar el pueblo. Este centro de estudios, pasará a funcionar luego en el Centro Cultural Juventud Unida, y finalmente logrará su lugar definitivo cuando se construya el edificio en el cual se dictan los cursos en la actualidad. El nuevo edificio se inauguró en el año 1972.
          En el mismo año 1958, llega a San Javier, el primer médico permanente, el cual estuvo instalado durante más de cuatro décadas y fue el Dr. Ricardo Voelker. El mismo formó familia en esta localidad y tuvo una triste relevancia en los hechos ocurridos en la dictadura militar que asoló el país en los años 70 y 80.
          Entre las décadas del 50 y el 60 surgen nuevos emprendimientos en la localidad y otros se amplían, uno de ellos fue de carácter muy importante, pues propició la mano de obra, nos referimos a la metalúrgica de Demetrio Gurin. Esta empresa recorrió el país construyendo grandes galpones para el almacenamiento de granos y otros usos, pero también creó los primeros equipos girasoleros que se usaban en la cosecha de este oleaginoso, que por aquel entonces empezaba a sembrarse en diversos puntos del territorio.
          Por estas fechas, también se construye el cine. Este edificio se realizó con el aporte y la administración de la cooperativa de consumo. Vino a sustituir las primitivas instalaciones del viejo galpón de piedra, donde las sesiones de cine se realizaban gracias a que el equipo era movido por el generador del molino harinero.
          Las grandes construcciones que van apareciendo en el pueblo generan admiración, sobre todo de los visitantes, ya que pocas poblaciones del interior con tan pocos habitantes, contaban y cuentan aún hoy, con estructuras edilicias de esa magnitud.
          (...) -En la década del ’60- llegaba a este pueblo mucha literatura rusa o mejor dicho soviética, esto generó expectativas en la población y muchas familias tomaron la decisión de volver a lo que aún consideraban su patria. Es por ese motivo que un núcleo importante de ciudadanos parten a la Unión Soviética, con el objetivo de encontrar una vida mejor. De este grupo de viajeros algunos volverían al pueblo y otros permanecerían en Rusia, aunque siempre añorando esta tierra.
También se dinamizó el contacto con la Unión Soviética. La universidad de los Pueblos Patricio Lumumba ofreció becas y varios jóvenes de la localidad partieron a estudiar a Moscú. Algunos de ellos tendrían la triste experiencia de vivir muchos años bajo sospecha, cuando la dictadura militar se instaló en nuestro país. Otros fueron detenidos, torturados y debieron pagar con cárcel durante mucho tiempo la osadía de viajar a estudiar a una tierra cuestionada.
          En estos años el pueblo se convirtió en una sombra, su población era sospechosa de subversión y estaba en constante vigilancia. Los allanamientos de morada, las detenciones, comenzaron a realizarse en forma sistemática y toda aquella simpática situación de ser rusos con costumbres e ideas diferentes, se transformó en una trágica carga. También se detuvieron las actividades sociales y culturales y durante esos años, el pueblo se dedicó a sobrevivir. En abril de 1984 la muerte por torturas en el Batallón de Infantería Nº 9 del Dr. Vladimir A. Roslik, sacudió la estructura de la población y del país. En un momento en el cual parecía que ya la dictadura se estaba yendo, era impensable un suceso de este tipo.
          (…) Nuevas familias se aposentan en la zona, de las primeras familias rusas quedan pocos representantes, la mayoría de los descendientes desconocen el idioma. Pero el pueblo continúa su lucha, sigue mejorando día a día, con el apoyo de autoridades, hoy en día con el apoyo de la embajada de Rusia, y tratando sistemáticamente de señalar su condición de población perteneciente a la diáspora rusa.

Texto extraído de: “Los Rusos en Uruguay: Historia y Contemporaneidad”